Las gotas de lluvia caían persistentemente sobre el pavimento
madrileño.
Sus pasos dubitativos, y su mirada fijada en el horizonte, transmitían una imagen triste y melancólica, la cual no se preocupaba en modo alguno de la tormenta; deambulando sin rumbo fijo, como un ánima en pena.
1 comentario:
La gélida noche caía rendida ante el fulgurante brillo solar. La tez lívida inicial parecía desvanecerse al trazo de una disimulada sonrisa en tu espléndido rostro; todo ello inundado del destello natural que tus ojos solían reflejar...
=)
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