viernes, 10 de septiembre de 2010

Caso abierto

La respiración se vuelve fatigosa, y me entran ganas de llorar, porque veo de nuevo las horas pasar.

Es de nuevo la frustración de querer plasmar estas sensaciones, y verte inútil.
¿Por qué tienen que asaltarme a mi estas dudas? Quisiera ser pez que va con la corriente, y no te digo que sea un rebelde revolucionario, me gustaría ir con el agua que lleva a la gente, pero no puedo, aunque lo intento, porque llegan esos momentos en los que salgo de ese agua y acabo sumergiéndome en la mía propia, de la cual me afano en intentar salir. Se encadena, primero asalta una idea, y te das cuenta de otra, para cuando quieres echar mano del freno, has llegado a un bucle difícil de salir. Entonces, quieres llorar, desahogarte, el deseo de exprimir las lágrimas, soltar un llanto; no estas triste pero sabes que lo necesitas tanto como el agua. Pero no puedes. No lloraste ni con la muerte de tu abuelo, para llorar por preocupaciones de idiota.
Ocultas, esa es la cuestión, lo que sientes bajo palabras como 'duda', pero en realidad sientes un irrefrenable miedo, un vértigo para el cual no hay pastillas.
Cuando eras pequeño te jactabas pedantemente de que el tiempo era invento humano, artificio de magos de feria. Pero ahora has crecido, y notas que te está consumiendo, y que contra esto no puedes hacer nada. Vas haciendo notorios los cambios, aquellos que atestiguan esta realidad.
Al final, notas que te ahogas, y de nuevo sientes que estás en medio de un océano, en el cual solo estás tú, un charco de agua bajo un cielo nocturno, tormentoso, donde no hay ninguna isla. Trozo de tierra donde poder empezar a andar, algo seguro por donde empezar a crear, iniciar tu propio 'Big Bang'.
¿No lo ves? Antes estabas más tutelado, el camino estaba hecho, solo tenías que seguir las baldosas amarillas. Estas rodeado no solo de gente, si no de tus propias decisiones. El uno, nunca fue tan importante; una vida, un año, una carrera, una universidad, una profesión, un amor, una familia, una decisión. El último uno, que casi de forma involuntaria va a ser tu particular bomba H.
¿Cómo construir cuando no hay materiales para hacer obra? Veo la escalera, es tan larga que los peldaños forman una no nítida línea en el horizonte. Empezaste hace tiempo, pero ahora miras más que nunca hacia atrás y adelante, porque de cada peldaño salían mil escaleras más. ¿Y sí?
¿Por qué se llama vida? Nunca sueño y realidad estuvieron tan juntos dentro del plano de la vida, porque ya bajo yugo de esta orgía, dudas hasta del aire del que respiras.
Cuando quieras salir, ya no habrá puertas ni ventanas, y te hallaras en el pasillo más largo de tu vida.
Busco auxilio a estas horas de la madrugada, necesito a la madre más falsa y más puta de todas las que existen, la caja boba que al mundo bajo rotativas ha asesinado.
Cierro los oídos cansados de voz humana, les sumerjo en la abstracción de la sin voz, dama música. Hablan y hablan, pero no me dicen nada.
¿A qué aspiro?, ¿A qué aspiras?, ¿A qué aspiramos? Juego con los verbos como en primaria. Naces, estudias, te casas, te reproduces y mueres. Aunque ante todo, el que no se consuela es porque no quiere, aquel que gusta del dolor, ese sado de la vida que tanto llama. Lo siento señores. Consuélate, no tienes ni idea de si has tomado el rumbo correcto, ignoras lo esencial, el tic de la cuestión, pero ya tienes coche, disfrutas del sexo y de un techo. Si no es eso, serán otras cosas, y lo sabes.
No somos tan complejos como creemos, somos más simples que una piedra. Manipulables somo todos, y yo el primero. Pan y circo, bienvenido al espectáculo, sientate, come y relájate que del resto...ya nos ocupamos nosotros.






Iván





Un hombre de virtuosas palabras no es siempre un hombre virtuoso. 'Confucio'

2 comentarios:

Blues dijo...

me gusta :)

Anónimo dijo...

sigue escribiendo iván ;)